Préstamos urgentes, características y cuándo utilizarlos

Solicitar un préstamo es siempre una decisión compleja y controvertida, y más aún cuando ésta viene dada por una situación de apuro económico más que por la ambición de poner en marcha un proyecto a largo plazo.

Por este motivo, antes de optar por un préstamo, a nuestra cabeza acuden en borbotones miles de preguntas y dudas acerca de la viene pertinencia de solicitar un dinero que antes o después habrá devolver, no solo bajo estrictas condiciones, sino con comisiones e intereses. 

Y es que la liquidación del préstamo viene siempre acompañada de una serie de cifras y porcentajes que a veces es complicado descifrar, sobre todo cuando se trata de préstamos urgentes.

Esta modalidad, cada vez más extendida, causa no pocos recelos entre clientes e instituciones de regulación del sistema financiero, por lo que es importante disipar cualquier tipo de duda antes de optar por ellos. La crisis financiera de los últimos años y la progresiva restricción del acceso al crédito, acompañadas del recrudecimiento de las economías domésticas de muchos ciudadanos en España, han supuesto un auge importante de esta modalidad y por ello es importante saber si, cuándo y cómo acceder a ella.

Qué son los préstamos urgentes

Los créditos rápidos son instrumentos financieros que se han popularizado en los últimos años con el avance de la crisis financiera y el auge de las nuevas tecnologías, que permiten realizar infinidad de servicios de manera instantánea y sin salir de casa. De hecho, una de las claves de su expansión es su sencillo funcionamiento y los escasos requisitos que exigen para la concesión de créditos respecto a las entidades financieras. A este respecto, es importante tener en cuenta que no se trata en sí de entidades bancarias, sino de compañías que ofrecen un servicio muy específico para el que demandan unas comisiones e intereses concretos. 

Lo primero que hay que saber es, además, que en este tipo de préstamos, se conceden siempre pequeñas cantidades de dinero. En segundo lugar, la clave está en que, un cambio de la rapidez y la sencillez del trámite, estas entidades cobran mayores tasas de interés y comisiones. Por lo tanto, puede ser un recurso más habitual entre personas que pasan por una situación económica difícil. Son cada vez más las las empresas que, como Credy, permiten obtener cantidades que oscilan entre los 50 y los 750 euros. 

Cuándo utilizarlos

Por supuesto, el primer cometido imprescindible de cualquiera que se encuentre ante un gasto esporádico o imprevisto para el que no cuenta con suficiente liquidez es preguntarse sobre la conveniencia y la necesidad de afrontarlo. En caso de que la respuesta sea afirmativa, se ha de comenzar una labor de investigación profunda y concienzuda en cuanto a la oferta de préstamos. En concreto, si se trata de préstamos rápidos, es esencial ser consciente de los intereses que se pagan por día y de la fecha de vencimiento de los mismos.

Según apuntan los expertos, la tendencia de los usuarios a la hora de acudir a este tipo de recursos parece ser como una respuesta a una emergencia. A este respecto, los expertos aconsejan leer bien la letra pequeña de cualquier contrato que se contraiga a través de una firma o de Internet, así como formular al agente que nos atienda todas las preguntas que consideremos necesarias.