No existen aplicaciones completamente seguras

El crecimiento vertiginoso de usuarios en internet ha hecho que más personas tengan la posibilidad de acceder a teléfonos inteligentes y planes de datos para navegar en la web. Un reciente informe de Global Digital 2018 reveló que ahora hay más de 4 mil millones de personas en todo el mundo que utilizan Internet, y que más de 200 millones de personas obtuvieron su primer dispositivo móvil en 2017, mientras que dos tercios de los 7,6 mil millones de habitantes del mundo ya cuentan con un teléfono móvil.

Ante esta masificación de la actividad digital, también se presentan los riesgos en torno a la seguridad de la información que circula. Actualmente, existen entidades y particulares que saben cómo espiar un móvil y superar las barreras, de esta manera se hacen de información privada, bien sea a través de métodos legales y otros no tanto. Sí, la información que compartes a diario con tu novio o novia, amigos, pareja, jefes, todos aquellos a quienes les envía fotos, archivos, mensajes, y con quienes sostienes conversaciones íntimas, puede estar al alcance de terceros.

WhatsApp también es vulnerable

Uno de los servicios más populares de mensajería es WhatsApp. Esta aplicación se ha posicionado como una de las más seguras del mercado, ya que sus mensajes están cifrados. Se estima que el servicio cuenta con más de 700 millones de usuarios activos mensualmente, quienes envían un promedio de 70.000 millones de mensajes diarios.

Pero a pesar de su reputación de seguridad, varias autoridades y expertos han señalado que no existe una aplicación que sea 100% segura, puesto que todas tienen algún nivel de vulnerabilidad que permite el que se pueda interceptar, espiar o hackear WhatsApp.

Sin embargo, hackear estas aplicaciones tampoco es algo muy sencillo. Cualquier persona no puede tener acceso a la información que tenemos en los dispositivos móviles de forma remota. La posibilidad de hackear estas cuentas es algo que requiere mucha experticia y experiencia. En principio, para que el hacker pueda acceder de una u otra forma y controlar un móvil desde otro móvil, el mismo debe tener el dispositivo por un tiempo que va desde 20 minutos hasta una hora, según su destreza.

La segunda opción que permite espiar un móvil es la descarga de software maliciosos que están disponibles, algunos de forma gratuita, en internet e instalarlos en el equipo del cual se va a espiar la información. Para poder hacerlo, es necesario tener el dispositivo a la mano para instalar el malware que permite robar la información.

Aunado a estas, existe una tercera opción para espiar un celular. A través de ciertos mecanismos que ponen en marcha las autoridades, es posible conocer la información almacenada en el celular de otra persona. En algunos países, los cuerpos de seguridad pueden interceptar, siempre y cuando cuenten con la orden de un juez, los ordenadores o dispositivos móviles para determinar las conversaciones que mantiene algún individuo, así como los sitios hacia donde se moviliza y la información que recibe.

Es importante tener presente que toda la información y actividad realizada a través de los teléfonos móviles es vulnerable, por ello es recomendable tomar medidas para proteger la privacidad en los entornos digitales.