Los bares y el comercio electrónico: ¿veneno o antídoto?

“Entras a ese lugar que sueles frecuentar casi cada día después de trabajar. Cuando cruzas la puerta un señor -que por algún motivo lleva una especie de toalla o paño al hombro- te saluda con una mezcla de simpatía y monotonía que sólo se alcanza a base de años de confianza. Te pregunta si quieres lo de siempre, pero antes de que puedas contestar él ya ha empezado a cortar un trozo de una enorme tortilla cuidadosamente protegida por una vitrina. Tu mesa de siempre está libre, así que coges el periódico local del montón situado sobre la barra y te sientas a leer intentando disociar la lectura de un montón de estímulos sonoros: un grifo goteando, el partido de fútbol que suena en la tele colgada en la pared y el inconfundible sonido de quien aporrea los botones de una tragaperras.”

Esta escena es inventada, pero bien podría formar parte de la rutina de cualquier español medio. Y es que un bar español es una de las experiencias más castizas que tenemos. Los hay de todo tipo: de tapas, de copas, temáticos… pero todos conservan una serie de elementos comunes que parecieran estar casi pactados. No obstante, los avances tecnológicos de los últimos años unidos al salto generacional han cambiado los hábitos de consumo de los españoles llegando a revolucionar la concepción más pura del bar tradicional.

Los jóvenes y algunas personas de mediana edad ya no tienen al bar como el primer lugar de referencia para jugar a las máquinas tragaperras. En su lugar, sitios como Slots Casino777, han ofrecido una alternativa virtual que permite mayor flexibilidad en cuenta a tiempo y ubicuidad. Porque vivimos tiempos en los que todo es susceptible a migrar al comercio electrónico. Y cuanto antes nos demos cuenta, antes podremos poner cartas en el asunto.

Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) el comercio electrónico en España ha aumentado un 25% respecto al periodo anterior hasta alcanzar la impresionante cifra de los 48.000 millones de euros. Según los datos de la comisión, los juegos de azar, los espectáculos deportivos y la suscripción a canales de televisión son el quinto, sexto y séptimo sector respectivamente que más ha crecido. Una tendencia que nos indica que el crecimiento del consumo en este tipo de servicios podría perjudicar la asistencia a unos establecimientos de hostelería que llevan años ofreciendo juego, fútbol y eventos de pago como principal gancho.

En este contexto, el comercio electrónico bien podría considerarse un veneno que poco a poco irá fagocitando los atractivos de una cultura hostelera tan singular que ha llevado a la petición de que sea declarada Patrimonio de la Humanidad. Sin embargo, esta forma de pensar sería caer en el error de culpabilizar al e-commerce por una tendencia consecuente con la evolución del mercado y la sociedad.

El progreso implica adaptación. Por ello, sólo aquellos que entiendan que la solución para seguir a flote pasa por unirse al enemigo, serán capaces de sobrevivir a un nuevo modelo que ha venido para quedarse. La presencia en redes sociales, la creación de páginas web y aplicaciones, así como la oferta de los productos gastronómicos de tu local a domicilio no es que vayan a frenar la sangría de clientes, es que puede incluso añadir todo un nuevo nicho de mercado tu establecimiento.