La buena gestión en el negocio digital

La importancia de la planificación económica en cualquier actividad es fundamental y más aún en el sector digital donde en función del modelo de negocio, esencialmente bien sea B2B o B2C, el origen de los ingresos es completamente distinto.

Además es bastante habitual que los proyectos digitales estén acompañados del componente de internacionalización ya que, como muchas veces se comenta, saltar de un país a otro está a un clic de distancia y en muchos casos incluso no se conoce inicialmente el país de residencia del prestador del servicio al que estamos accediendo.

La no presencialidad, que es algo intrínseco del negocio digital, nos puede llevar a tener estos servicios de gestión legal y administrativa externalizados por ejemplo en una asesoría de Barcelona y prestar servicios en cualquier punto de España, resto de Europa u otros continentes, por eso es fundamental saber adaptarse a las nuevas normativas que van a operar en nuestro mercado y buscar los mejores partners para llevar a cabo nuestro modelo de negocio, independientemente de su ubicación.

En los servicios de gestión administrativa de cualquier proyecto digital se encuentra la clave para una correcta ordenación del espíritu emprendedor de la mayoría de las iniciativas de este mercado. La creatividad y la innovación tienen que venir complementadas con la planificación y la gestión adecuada a la legalidad de los proyectos empresariales.

Esto es especialmente relevante cuando se va a contar con la participación de socios, inversores y/o financiadores, algo bastante habitual y que nos obliga a una correcta organización de los aspectos legales, contables y administrativos como nos facilitan desde  GD asesoría cualificada de cara a que la idea de negocio resulte atractiva para los mismos.

Especialmente relevante dentro del mundo digital es todo lo referente a la protección de datos de los usuarios, desde empleados a clientes, y a los cambios recientes que se han producido esta materia, entre otros aspectos la nueva regulación introduce la figura del DPO (delegado de protección de datos) como persona encargada de supervisar el cumplimiento del reglamento general de protección de datos.

Esto viene apoyado por el nuevo reglamento aprobado y que tanta actividad de adaptación está produciendo en las empresas para cumplir con el mismo.

En este caso, como en otros muchos, la buena gestión nos debe llevar a la adaptación previa de nuestros procesos al cumplimiento de la normativa y así estar seguros de que las importantes sanciones que se han anunciado no serán para nuestra compañía más que titulares de prensa en lugar de quebraderos de cabeza.