¿Para qué sirve una buyer persona? 10 razones para construir la tuya

Como ya sabemos, una buyer persona es una construcción semi-ficticia del cliente que creamos en base a datos reales.

Realizamos este arquetipo para comunicarnos de forma más eficaz con el mismo, ya que dependiendo de sus características se sentirá más identificado con, no sólo el tipo de información, también con la forma en la que es comunicada y los medios para hacerlo. La información es poder, y, realizar una investigación exhaustiva sobre quién, qué y cómo es nuestro cliente, nos ofrece una gran ventaja respecto a la competencia.

10 Reasons Why –

Dirección del contenido Saber cuáles son las necesidades de nuestro público nos permite, dentro de nuestra estrategia de inbound marketing, ofrecer un contenido adaptado a las mismas.

Centrarnos en las palabras claves que éstas buscan, crear categorías en nuestro blog o generar respuestas específicas a problemas que tienen (y que nosotros podemos solucionar) son acciones que nos acercan a nuestro cliente ideal.

– Adiós a la hoja en blanco ¿Quién no ha sentido el bloqueo de la hoja en blanco? Ya seas alguien que profesionalmente se dedique a escribir contenido, como si es un blog corporativo en el que hablas de tus productos, todo el mundo, en algún momento, puede sentir que se queda sin ideas. Una buyer persona te facilita la búsqueda de temas que tratar ya que partes de una base específicas de problemas y/o intereses.

– “Soy especial” Todas las personas se consideran especiales de algún modo, por eso no les gusta percibirse objeto de la publicidad en masa. Al dirigirnos a nuestra buyer persona, con sus necesidades, características y especificaciones, adoptaremos un contenido y un medio con los que sentirá reconocida su individualidad.

– Mejor valoración de la empresa Una consecuencia del punto anterior es que el consumidor reconocerá que nuestra empresa se preocupa por él, lo que agregará valor a nuestra marca. El hecho de focalizar las estrategias a un público específico, consigue mostrar hasta qué punto la empresa conoce y acompaña a sus consumidores consiguiendo que dejen de sentirse como meras transacciones.

– Ahorro Una consecuencia intuitiva que tiene la construcción de una buyer persona es el ahorro en publicidad. Conociendo qué y cuáles son los canales a través de los que nuestra clientela consume la información es, consecuentemente, mucho más fácil llegar de forma más eficaz hasta los mismos. Una publicidad de pago bien gestionada genera muchas más conversiones con una inversión mucho más baja.

– Mejor gestión de los recursos humanos Allí donde tu buyer persona está, es donde tu empresa tiene que enfocar todos sus esfuerzos, también los humanos. De nada sirve que tu equipo invierta su tiempo en redes sociales si tu clientela no las usa, o no lo hace para comprar los servicios que ofreces.

– Adaptación de tono y lenguaje acorde El lenguaje utilizado debe ser el más parecido posible al de tu buyer persona, así como el tono. Todo el mundo entiende que no es lo mismo dirigirnos a un cliente de tal o cual edad, o según sea el producto o servicio a consumir. Por ejemplo, si ofrecemos tratamientos médicos, no da demasiada confianza usar un tono excesivamente informal ¿verdad? o al contrario, una editorial dedicada a libros para adolescentes no puede comunicarse con un lenguaje muy formal. Comunicarnos de forma inadecuada es un error que aleja al consumidor mucho más común de lo que podemos imaginar. Esto puede solucionarse si realmente conocemos a nuestra buyer persona. Adoptar un lenguaje y un tono con el que la buyer persona se reconozca conseguirá, además, que la empresa sea percibida como más próxima, aumentando la sensación de familiaridad y confianza hacia los productos.

– Ayuda a la hora de escoger el visual Investigando las preferencias a nivel de diseño de nuestra buyer persona, sabremos adoptar unas u otras imágenes corporativas. Intenta alinear tu visual en todos los canales y que estos sean, por supuesto, adecuados a nuestro producto y consumidor.

– Foco en la adaptabilidad Siempre, siempre, siempre, hay que tener un site o blog adaptado a los diferentes dispositivos. No nos podemos permitir que nuestra página se visualice mal o que directamente no sea posible acceder desde un smartphone o tablet. Pero, esto ha de ser todavía más cuidado si nuestra buyer persona accede por norma general a internet desde los mismos. Conocer los canales preferidos por nuestro consumidor aligerará el trabajo de nuestro equipo y conseguirá que ni una oportunidad se pierda por el camino.

– Potencia la decisión de compra Aunque podamos creer que las decisiones son tomadas de forma racional, la psicología ha descubierto que un porcentaje muy importante respecto a la decisión de compra es tomada a través de las emociones.

Según António Dámásio “las emociones son cruciales en casi todas las decisiones que tomamos, pues éstas, que se asocian a experiencias previas, fijan valores a las opciones que estamos considerando” por lo tanto, conocer las experiencias, necesidades, objetivos y motivaciones de nuestra buyer persona nos dará la posibilidad de subrayar las mismas para acelerar el proceso.

Una buyer persona no es un ideal teórico, muy al contrario: si no sirve para que tu empresa crezca y alcance sus objetivos, es que no la hemos creado siguiendo los criterios adecuados.

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