Crear tu primer sitio web: siete errores típicos

La experiencia tiene su peso en oro cuando necesitas crear una página web. En los proyectos web gestionados por principiantes, hay una serie de errores típicos que se pueden evitar (o al menos mitigar) si estás prevenido/a de antemano frente a ellos. En este artículo, compartimos los fallos más habituales de la gente que crea su primer sitio web, para ayudarte a empezar con buen pie en el mundo digital:

1. Creer que se trata de un coste puntual del que luego podrás desentenderte

Hay gente que invierte casi todo su presupuesto en el desarrollo inicial del sitio web. Sin embargo, cuando la web está creada y en línea, es necesario continuar invirtiendo en su optimización. En primer lugar, la adquisición de tráfico de calidad es cara: incluye los canales de adquisición indirectos como el posicionamiento SEO y también los canales directos como anuncios de Google Ads o afiliación, entre otros. Al fin y al cabo, de nada sirve tener un sitio web puntero si no lo visita tu público objetivo.

Otro coste que tiende a minusvalorarse es el mantenimiento web. Incluye el hosting, pero también el mantenimiento correctivo y las intervenciones en caso de urgencia.

2. No dedicar tiempo a definir el proyecto web con la agencia / freelance

Imagina que cuando tu web lleva ya un año en línea descubres que no respeta la mayor parte de buenas prácticas de posicionamiento SEO. Es solo un ejemplo de lo que puede suceder si te limitas a decirle a tu proveedor «Quiero una página web» sin especificar más tus necesidades concretas.

Al ponerte a crear tu web, además de pensar en el aspecto y las funcionalidades que tendrá, será necesario ocuparse de cuestiones como el mantenimiento y la adquisición de tráfico una vez que se ponga en línea.

3. Utilizar un CMS propietario de la agencia

El CMS es la plataforma en la que se construye el sitio web y desde la que se gestionan todos sus contenidos. Existen numerosos CMS de código abierto, como WordPress, Drupal, Joomla, Magento y Prestashop. Su principal ventaja es que, si en algún momento necesitas cambiar de profesional o agencia, lo podrás hacer sin complicaciones. Algunas agencias web proponen trabajar con su propio CMS, pero eso puede suponer limitaciones para llevarte la web a otra parte en el futuro.

Otra opción son los programas para crear páginas web de forma asistida. Te ofrecen facilidades para crear la web tú mismo/a a un coste relativamente bajo (o gratis). La otra cara de la moneda es que, si en un futuro necesitas cambiar de plataforma o efectuar mejoras personalizadas, lo más probable será que tengas que volver a crear el sitio web desde cero.

4. Lanzar una versión de la web totalmente sofisticada desde el minuto uno

A menudo, los principiantes tienen prisa por tener una web perfecta con todas las funcionalidades desde el primer momento. Sin embargo, lo normal es darse cuenta después de varios meses de que hay cosas que cambiar.

Cuando empieces a gestionar tu sitio web, verás que algunas cosas funcionan mejor que otras para atraer tráfico. Por ejemplo, puede que te des cuenta de que tu newsletter está siendo muy popular y quieras promocionarla más en tu sitio. Y como ese, otros muchos cambios. Por eso, una buena idea suele ser empezar poco a poco, con una versión simplificada que vas mejorando a medida que adquieres rodaje.

5. Asumir que el planning de trabajo inicial se va a cumplir sin imprevistos

Crear una página web se parece a la obra de una infraestructura como una autopista. Es normal que haya imprevistos frente a la planificación inicial por distintas razones: el proyecto inicial no era suficientemente específico u olvidaba algunos aspectos, surgen ideas nuevas durante el desarrollo, complicaciones técnicas generales, etc. En general, se suele considerar que hasta un 25 % de margen para imprevistos frente al plazo previsto inicialmente es normal.

De todas formas, este riesgo se puede minimizar fijando plazos de entrega intermedios y definiendo con claridad los procesos de trabajo. Por ejemplo, las metodologías ágiles consisten en desarrollar la web en ciclos cortos o esprints, al final de los cuales se evalúa el trabajo y se introducen las modificaciones necesarias. Pueden ser una opción, sobre todo si el proyecto web tiene cierta complejidad.

6. No invertir suficiente tiempo en las pruebas funcionales

Las pruebas funcionales son la fase de trabajo en la que sitio web está terminado, pero aún no se lanzó oficialmente. Es decir, el periodo en el que verificas que tu sitio web funciona bien y se amolda a lo que buscas. Si contrataste una agencia, lo normal será que todas las modificaciones que solicites a posteriori se facturen por separado. Por ello, es importante dedicar el tiempo suficiente a estas pruebas.

Lo ideal sería que más de una persona pruebe el sitio web. Si buscas usuarios que pueden corresponder con tu público objetivo y los invitas a navegar por tu nueva web, podrás adelantar posibles inconvenientes futuros de los que posiblemente no te hayas dado cuenta.

7. Pensar que te van a encontrar en Google por arte de magia

El posicionamiento natural es una estrategia a largo plazo y requiere paciencia. Los principales aspectos básicos del SEO incluyen:

  1. Enlaces entrantes. Es probablemente el criterio que más peso tiene: que otras webs del sector o de ámbitos afines enlacen a la tuya. La estrategia para conseguirlo es diversa y puede incluir colaboraciones, eventos de prensa, redes sociales, etc.
  2. Contenido actualizado. A los buscadores como Google les gustan las webs que se actualizan con buenos contenidos cada cierto tiempo.
  3. Aspectos técnicos. Los principales son los tiempos de carga reducidos y la optimización para móviles.

Estos son solo algunos aspectos básicos para concluir que la paciencia es una buena aliada de un proyecto web. Quien crea una empresa sabe bien que una idea inicial sobre el papel no es lo mismo que la puesta en práctica. A la hora de crear un sitio web se aplica el mismo principio, pero no todo el mundo lo tiene igual de claro.