Comprar productos falsos por internet… ¿qué puede ocurrir?

[entradilla]Todos somos capaces de discernir en el medio offline entre si estamos comprando un producto original o falsificado en función del formato de tienda en el que lo adquirimos pero… ¿cómo prevenir que compremos productos falsificados sin que seamos conscientes de ello?[entradillaCierre]

Aspectos legales online

Desde el nacimiento de las tiendas online, la desconfianza de la mayoría de los usuarios en este canal se ha centrado en desconfiar sobre la seguridad de los datos sensibles que tenemos que enviar a las tiendas para poder comprar. Si bien a día de hoy este tipo de inseguridades se están superando, no hay que olvidar que por internet también se venden falsificaciones, y no hablamos sólo de las medicinas que alcanzan un 25% de imitaciones; hablamos de tecnología, ropa, complementos y un sinfín de categorías más.

Cómo evitar comprar falsificaciones sin pretenderlo

Gracias a los consejos de la Oficina de Seguridad del Internauta y poniendo en relieve los conocimientos que tenemos sobre el entorno online podemos presentar varias consideraciones a tener en cuenta a la hora de comprar:

  • Los marketplaces son sinónimo de garantía adicional: A priori puede parecer que no al existir en muchos de ellos usuarios que pueden vender sus productos pero, por lo general son más seguros porque deben generar confianza y conservar su reputación. Una serie de puntos son que avalan este hecho son:
    • Disponen de un filtro de empresas o usuarios que venden a través de su plataforma: A ninguna tienda online que depende de la venta por parte de terceros le interesa tener a alguno haciéndolo de forma fraudulenta y generando conflictos. Muchas de ellas tienen filtros para aceptar proveedores y revisiones de anuncios así como mecanismos para penalizar o expulsar a aquellos que les den problemas.
    • Son intermediarios: En la mayoría de los casos son árbitros de conflictos entre el consumidor y el vendedor.
    • Por las valoraciones de otros usuarios: Uno de los elementos que aporta más confianza para terminar una compra son los comentarios de otros usuarios. Revisar los comentarios negativos pueden darnos pistas sobre si hay falsificaciones detrás o no.
    • Por supuesto, no saltarnos los procesos de pago de la plataforma: Una estafa habitual es que algunos particulares tratarán de convencernos de que no pagues a través del para no repercutir en el cliente los costes de la plataforma como las comisiones. ¡Claro que no! Renunciamos a las garantías que aportan los marketplaces, no habrá margen para la reclamación.
  • Si no son marcas conocidas… desconfía: Hoy por hoy es muy difícil que una web que es aparentemente oficial en realidad esté suplantando a la marca, aunque puede ocurrir con aquellas menos conocidas. Para ello debemos:
    • Buscar comentarios de usuarios en otras páginas: Debemos ampliar la búsqueda de información por si existen avisos de fraude en otras webs que nos alerten del peligro.
    • Recurrir al análisis de las webs sospechosas con plataformas como Desenmascara.me. Aparte de indicarnos si el sitio es seguro para realizar el pago, dispone de una variable a analizar que es si la web es en realidad, oficial o no.
  • Si es la primera vez que compras en un sitio, una garantía adicional es pagar con PayPal. Tenemos que tener presente siempre que este medio debe su éxito no sólo a la prontitud con la que apareció adelantándose a otros sino porque añade un plus de seguridad a la transacción al disponer de un sistema de disputas donde se comprometen a devolverte el dinero por motivos como si es manifiestamente falso. Además, PayPal no admitirá mantener a un proveedor que use su servicio si resulta fraudulento o conflictivo, por lo que es menos frecuente que se lleguen a tener problemas de este tipo.

¿Y qué pasa si me quiero arriesgar?

Si pese a todo caemos en la trampa o nos queremos arriesgar, tenemos que ser conscientes de qué puede ocurrir en caso de comprar productos falsos por internet. Más allá de las consecuencias legales que pudiésemos tener como consumidores al igual que ocurriría en el medio físico, en el medio online los artículos pueden provenir (o más bien, seguramente provienen) de otros países.

La OCU nos advertía el mes pasado sobre las consecuencias de que nuestro producto falsificado sea interceptado y no hay mucho que se pueda hacer: si el artículo es detectado en un control aduanero será destruido. Es más, recibirás una llamada para confirmar que autorizas su destrucción y, de no hacerlo, tocará pleitear con la marca.

Gracias a estas asociaciones de consumidores podemos intentar denunciar a la web o al consumidor que nos vendió el artículo pero siendo realistas, será muy difícil recuperar nuestro dinero.

Por tanto, la conclusión es clara: sin complicarnos demasiado la vida podemos cerciorarnos de si estamos comprando una falsificación por internet porque, desde luego, no conviene arriesgarse.

Autor: José Antonio Cuenca Espinosa