Los 6 errores que te sacan del mercado

Los 6 errores que te sacan del mercado

En América Latina tiene un gran número de empresas catalogadas como PYMES, alrededor del 99% para el año 2015. Estas empresas a pesar de aportar significativamente al PIB de sus países, y ser las generadoras de casi el 50% del empleo, tiene altos índices de estancamiento y con frecuencia ante la competencia del mercado.

¿Qué estamos haciendo mal los empresarios de la región?, este es un resumen de los 6 errores que cometemos y que nos pueden sacar del mercado de no identificarlos oportunamente.

1. Falta de metas y de visión: es un error muy común entre los empresarios de la región latinoamericana, solemos movernos con metas cortas quizá por estar dependientes de las cuestiones del gobierno, las cuestiones laborales, los impuestos, etc., se trata de pasar el día, si hoy ha sido un día malo, rogamos que mañana sea mejor. Cuando estamos sin visión, sin metas de mediano y largo plazo nos estamos conformando con la inmediatez, no hay claridad absoluta de hacia dónde queremos ir, esto lo que hace es meternos en una rueda operativa del día a día que nos hace ocupar de lo urgente mas no de lo importante, nos sitúa en un confort que se llama equilibrio estático. Al no tener estrategias, tan sólo tratamos de superar el día.

2. No formar equipos: Tener personal en nuestro negocio no es lo mismo que tener equipos, y no formar equipos es un error muy común. La mayoría de los empresarios han comenzado con empresas unipersonales que han crecido con base en el trabajo, el esfuerzo y el dinero invertido en sus negocios y de repente se encuentran haciendo las veces de reclutadores de personal, muchas veces dejándose llevar por su criterio personal, por lo que le impresiona o por lo que a él le parece, no hay un perfil definido del cargo o de las capacidades que deseamos y necesitamos que tenga el empleado. Al ingresar la gente está motivada y hace las pequeñas tares que se le encomiendan, están comprometidos, pero cuando llega el momento en que queremos que acepten nuevos desafíos, porque el negocio va creciendo y queremos ir más rápido, la gente no está a la altura de éstos, por dos motivos, o porque no tienen las capacidades desarrolladas o porque nosotros no le hemos dado la formación necesaria para que ellos acepten ese desafío y esto nos pasa porque normalmente reclutamos con prisa.

Cuando estos trabajadores no hacen estas nuevas tareas, entonces las hacemos nosotros y volvemos a la rueda operativa donde cada vez nos sumamos de más actividades restando tiempo de nuestras actividades personales y el dedicado a nuestras familias.

Recuerda “Solos vamos a poder hacerlo más rápido sin duda, pero cuando formamos un equipo vamos a poder llegar más lejos”, la clave es encontrar las personas para formar los equipos y esto se hace con una planificación de cómo queremos ir formando nuestro negocio.

3.Somos más reactivos que proactivos: A medida de lo que sucede afuera, nosotros reaccionamos. Esto nos pone en un esquema de efecto y no de causa, empezamos a excusamos de muchas cosas y nuestro liderazgo con la gente se torna inestable, tomamos cambios de rumbo que confunden a la gene y empezamos a perder autoridad, somos inconsistentes con lo que deseamos alcanzar.

4. Tener planes imprecisos o no tenerlos: Como consecuencia de los anteriores, del movernos en el día a día, no tenemos planes. No tengo un plan de expansión de producto, no tengo un plan de negociación con proveedores, no tengo un plan de reclutamiento, no tengo plan financiero, etc. Muchas veces planificamos las vacaciones, pero no planificamos el negocio.

5. Situación actual confusa: No advertimos nuestra situación. Tener una situación actual clara es el comienzo para no tener errores, la mayoría de los empresarios no prestan tiempo a reflexionar cómo está su situación, no estamos confrontando nuestra situación actual a menudo.

6. Autoengaño: Este error es el que arrastra a todos los otros errores, se puede considerar como la raíz de todos los problemas, nos llena de excusas y no de acción. Este error tiene una característica fundamental, y es que no tiene consecuencias inmediatas, normalmente son errores que uno repite frecuentemente que al no tener una consecuencia inmediata no lo advertimos como importante hasta que se ha transformado y nos ha complicado, podríamos decir que tiene el efecto de una bola de nieve rodando por una pendiente.

Estos errores producen un efecto muy complicado, te estancan, no te dejan avanzar, y te impiden crecer.

Entonces, ¿Qué debo hacer? Asumir mi situación actual. Ponerme ante el espejo y preguntarme si yo me contrataría como gerente de mi negocio, esto me permite identificar 4 situaciones

  • No tengo claras mis metas
  • Tengo claras mis metas, pero no sé cómo lograrlas
  • Tengo claras mis metas, pero no actúo
  • Tengo claras mis metas, sé cómo lograrlas, pero no estoy teniendo los resultados que desearía tener.

Una vez identificada mi situación, será más fácil establecer el plan de acción que me ayudará a salir de ella.

Adriana Paéz Tobar


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