¿Cómo innovar en tu empresa?

¿Cómo innovar en tu empresa?

Innumerables veces hemos escuchado que debemos innovar, las empresas innovadoras son quienes sobreviven, son las que sobresalen, y por supuesto todos deseamos innovar, cómo no desearlo, si se trata de algo vital. El problema viene cuando quiero pasar de ese deseo a la acción, ¿cómo lo hago?

Aquí está el gran secreto, las empresas como tal no innovan, quienes innovan son las personas, su talento humano, por  tanto, la innovación al interior de las empresas debe ser asumida como un trabajo en equipo que abarca a TODOS los miembros de la misma como un proceso transversal, esta tarea no puede ser delegada a un pequeño grupo de personas exclusivamente que asuman esta carga.

Hay tres caminos por donde las organizaciones entran al proceso de innovación, el primero, por moda, algunos deciden abordar el tema porque es un asunto del que se está hablando, que todos lo están haciendo, así que deciden incluirlo en sus valores, lo promueven en su web, pero no lo interiorizan y generalmente con este camino, las cosas no avanzan y por lo general,  quedan así.

El segundo camino es el camino de la necesidad, cuando las cosas van mal, cuando las proyecciones son negativas, se evidencia la necesidad de cambio y se toma la ruta de la innovación

El tercer camino y tal vez el más apropiado, es el camino de la libre decisión, donde se tiene el conocimiento de qué es, se ha analizado y se llega a la conclusión de que me sirve y para qué me sirve específicamente, entonces tomamos la ruta de la innovación.

Pero, usted puede estar pensando, yo no soy una persona creativa, cómo puedo yo innovar, y lo mismo le pasa al resto de su equipo, por supuesto hay personas que son más creativas que otras, pero la creatividad por sí sola no es un garante para crear un producto/servicio innovador.

Nuestro común denominador en materia de innovación es el de generar muchas ideas, pero concretar muy pocas, ¿por qué?, para que algo sea innovador debe ser novedoso, valioso, pero sobre todas las cosas, debe ser factible,  y muchas veces cuando estamos en el plano de la ideación se nos olvida pensar en la factibilidad de las cosas.

Para poder tomar en serio una idea al interior de la empresa, ésta debe reunir unas condiciones: debe ser una propuesta innovadora, que traiga beneficios y que se pueda implementar.

Uno de los errores más frecuentes es el de considerar la innovación como un fin, la innovación debe ser tomada como un camino, una herramienta para conseguir algo, desde este punto de vista, el campo de acción se vuelve infinito.

Para innovar debemos combatir tres fijaciones naturales de la mente que actúan como un muro que limita nuestro pensamiento:

  1. Fijación funcional: Tendemos a ver las cosas por su funcionalidad, es decir, nos negamos a ver diferentes usos a herramientas que ya sabemos cómo funcionan. Cómo afecta esto a las organizaciones, nos cuesta ver más allá de lo que hoy estamos haciendo.
  2. Fijación estructural: Vemos las cosas como un todo, como roca sólida indivisible, no por sus componentes.
  3. Fijación relacional: Tendemos a ver la relación entre los componentes de un sistema como únicos y no somos capaces de ver relaciones entre componentes diferentes a las existentes.

Todos tenemos fijaciones, en nuestra cultura, nos acostumbramos a ver los problemas o las barreras que surgen de estas fijaciones como excusa para no hacer las cosas, el truco está en aprender a utilizar las restricciones de los modelos a nuestro favor.

Hoy quiero retomar un método que no es nada nuevo , y por supuesto no es el único que existe, pero que sí ha sido utilizado y comprobado por muchas empresas y hoy en día es impartido por muchas universidades a lo largo del mundo, se trata del método del Pensamiento Inventivo Sistemático (SIT por sus siglas en inglés). A veces en materia de innovación en las empresas nos congelamos, no sabemos el camino para generar algo novedoso que represente valor, así que seguimos haciendo lo mismo hasta que el propio mercado y la evolución de sus necesidades se encargan de sacarnos de la carrera.

Genrich Altshuller descubrió que los inventos o innovaciones terminan teniendo patrones comunes entre sí, identificando aproximadamente unos 29 patrones diferentes que este modelo de innovación agrupó en cinco herramientas de modo que la mente pueda situarse “al otro lado del muro” que las fijaciones mentales forman.

  • Sustracción: Eliminar algo fundamental y a partir de allí comenzar el nuevo proceso evolutivo del producto/servicio
  • Unificación de tareas: Un componente del sistema toma una función adicional. Muchas veces la unificación viene detrás de la sustracción
  • Multiplicación: Copiar un elemento importante del sistema y darle otra funcionalidad
  • División: Divide físicamente y reacomoda o divide funcionalmente y reacomoda.
  • Dependencia de atributos: Se trata de encontrar nuevas relaciones entre los componentes existentes de un sistema. Generalmente ataca la fijación relacional

Pero para poder aplicar esta metodología, ésta misma pone unas restricciones, para obligar a seguir la senda del pensamiento inventivo

  1. Un mundo cerrado, se refiere propender a utilizar solamente aquellos recursos que existen en un sistema como tal o su proximidad inmediata, llámense presupuesto, personal, normas, etc.
  2. Romper la linealidad del pensamiento causa – efecto.
  3. Soluciones que rompen la linealidad causa – efecto con los recursos existentes

Por último, para poder innovar de manera sostenible en tu organización, debes trabajar en tres frentes:

  • El frente de los resultados, abordar actividades concretas que generen resultados concretos
  • Transferir destreza a tu gente, la gente debe tener las herramientas para poder resolver los problemas
  • Trabajar en las estructuras y los mecanismos organizacionales para que fluya el proceso de innovación transversal en toda la organización.

 Adriana Paéz Tobar


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