La regulación de las finanzas digitales en México y el reto para Colombia

La regulación de las finanzas digitales en México y el reto para Colombia

Cada día cobra más pertinencia la indispensable normatividad que están exigiendo en todos los países, las finanzas virtuales

Estados Unidos, estudia a profundidad el tema, al interior de la Reserva Federal, que tiene la competencia funcional para normatizar, inspeccionar, vigilar y eventualmente sancionar, a los agentes económicos que manejan ahorro del público y lo colocan a disposición de los usuarios.  Más recientemente México, ha concertado con diferentes actores del mercado de dinero, una reforma que incluya a la banca digital.  De este avance, ya se tiene el anteproyecto de ley de Tecnología Financiera, concertado por la Asociación Fintech, la Asociación de Plataformas de Fondeo Colectivo (AFICO), la Asociación de Pagos y la AMSOFIPO.

Las nuevas empresas operadoras, serán nombradas como Instituciones de Tecnología Financiera – ITF –, y previamente se conocen diferenciaciones en su funcionalidad, así:

  • Financiamiento colectivo (crowdfunding) enfocadas en deuda, capital, copropiedad o regalías, que acercan financiamiento a los segmentos desatendidos por la banca tradicional.
  • Pago electrónico, que realizan servicios de emisión, administración, redención y transmisión de fondos de pago electrónico (e-money)
  • Activos Virtuales, que se trata de representaciones de valores que no sean emitidos por ningún banco central o entidad financiera.  El Banco de México será el encargado de establecer su definición oficial.

¿Qué necesitan para operar?

Deberán ser autorizadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, luego de que un comité de Instituciones de Tecnología Financiera, conformado por la citada Comisión, el Banco Nacional de México y la Secretaría de Hacienda, lo haya discutido previamente.

Funcionalidad mínima de una institución de tecnología financiera

Los interesados en pertenecer a alguna de las tres categorías de ITF tendrán que ser sociedades anónimas o de responsabilidad limitada, con domicilio en México.  Y deberán contar con una estructura de gobierno corporativo, sistemas operativos, contables, de seguridad, así como oficinas y manuales de operación.

Para ser autorizadas deberán presentar, además, el plan de negocios, políticas en materia de control de riesgos, prevención de fraudes y documentos que certifiquen el desarrollo de la interfaz o plataforma.

Requerimientos de Capital

Las fintech deberán contar con un capital mínimo necesario para llevar a cabo sus actividades. Según el anteproyecto, este lo determinará la CNBV mediante un índice en relación con el riesgo operacional que éstas presenten.

Datos abiertos

El anteproyecto permite que los bancos y las fintech compartan sus aplicaciones o interfaces tecnológicas, denominadas API (Application Programming Interface), sin que se tenga que violar el secreto financiero.

Sandbox regulatorio

El anteproyecto de ley crea la figura de Empresas Innovadoras, conocida en el ecosistema fintech como sandbox, que dará una autorización temporal a empresas y bancos para probar modelos de negocio que no tengan que ver con las tres ITF que ya estarán reguladas. La inclusión de las instituciones bancarias en este esquema es algo que no se tenía previsto en un primer momento.

Estas Empresas Innovadoras podrán probar con un número reducido de clientes que decidan y por un tiempo limitado, establecido por la CNBV. Tendrán 30 días a partir de que son autorizadas para presentar resultados.

En el caso de las start-ups, deberán entregar la misma documentación que las empresas que ya busquen acreditarse como ITF. En ambos casos, el regulador podrá revocar el permiso temporal en caso de existir un riesgo inesperado para los clientes.

La ley prohibirá a las empresas de crowdfunding

  • Asegurar el éxito, retornos o rendimientos a los clientes sobre su inversión realizada.
  • Que los fundadores, accionistas, conyugues o empleados de las plataformas soliciten financiamiento a través de las mismas.
  • Que los inversionistas sean bancos, Sofipos, Sofom o Sociedades Cooperativas de Ahorro o Préstamo.

Activos virtuales

Para ser aprobadas como ITF por parte de la CNBV deberán contar primero con la autorización previa del Banco de México, que avale sus operaciones.

Deberán informar a los clientes la volatilidad del activo virtual, los riesgos de fraude, que no es moneda de curso legal y la imposibilidad de revertir las operaciones una vez hechas.

En el caso de las ITF de pago electrónico, los requerimientos de capital se definirán de acuerdo al número y monto de pagos que realicen, así como de los ingresos que obtengan en un periodo que marque la CNBV.

ITF, los únicos responsables en caso de afectación a inversionistas

Las instituciones deberán hacer pública la información que permita a sus clientes conocer los riesgos en las operaciones que realizan y solicitar una constancia a los clientes.

La ley especifica que el Gobierno no se hará responsable de garantizar los recursos a los usuarios en caso de fraude, por lo que los negocios estarán obligados a comunicar esto en su página de internet, publicidad y contratos que celebren con ellos.

La CNBV, el mayor vigilante

La dependencia de gobierno será la autoridad principal encargada de supervisar y vigilar que todo lo establecido en la ley sea cumplido por las empresas. Además, podrá investigar anomalías, realizar visitas de inspección y, en su caso, aplicar revocaciones.

Sanciones y revocaciones

La CNBV podrá revocar el permiso para operar a las fintech que, entre otros lineamientos, no logren mantener el capital mínimo o neto necesario que les haya sido exigido.

También podrá establecer multas de 1 hasta 730,000 Unidades de Medida y Actualización (UMA), que cada una equivale a 75.49 pesos actualmente, según el Inegi. Las causas pueden ir desde incumplir o negar la entrega de algún documento solicitado por la autoridad, no atender las observaciones del regulador, entre otras.

Existirá una pena de prisión de tres a 15 años y una multa de hasta tres millones de UMAS a quienes operen sin autorización, desvíen recursos de los clientes, compartan información confidencial o suspendan el servicio sin notificar a los usuarios.

El papel de la CONDUSEF

El anteproyecto instruye que en el futuro se cree una ventanilla de apoyo especializada para los usuarios de estas plataformas.

Además, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) deberá resolver las controversias que lleguen a suscitarse con las ITF y las Empresas Innovadoras.

El consejo de tecnología financiera estará conformado por hasta 12 miembros, entre los que estarán representantes de la CNBV, Hacienda, Banxico y del sector privado, que fomentarán el intercambio de opiniones. Deberán reunirse al menos una vez al año.

El reto para Colombia

Con más de 100 plataformas originadoras de crédito, diseminadas por todo el país, las autoridades monetarias y crediticias, no pueden seguir ignorando torpemente el crédito digital, y desdeñando al extremo la importancia de este medio, haciéndole creer al país que se trata de operadores clandestinos de financiamiento, de procedencia oscura y en algunos casos como captadores ilegales de dineros del público, ejerciendo vulgarmente la actividad bancaria, por fuera de la ley, o unos lavadores de activos.  Esas desconceptualizaciones no ayudan a construir la nueva banca que nos trae la cuarta revolución industrial que se apoderó del mundo moderno, y el Estado colombiano no tiene derecho a continuar de espaldas a la realidad que registra la economía global, como si estuviésemos en el medioevo.

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